jueves, 14 de agosto de 2014

Perejil congelado

PEREJIL CONGELADO


Este truquito es ideal para poder echar mano de perejil fresco en cualquier momento.

Cogemos un buen ramillete de perejil fresco y lo lavamos bien. Dejamos que se escurra el agua y lo secamos un poco con papel absorbente. Con unas tijeras o un mordedor cortamos el perejil a cachicos pequeñines. Los vamos dejando en una bandejica y lo metemos al congelador bien extendido. Pasada media hora aproximadamente, sacamos el perejil del congelador y lo metemos en frascos donde lo conservaremos bien cerrado en el congelador. Cuando lo necesitemos, sólo tendremos que sacar la cantidad necesaruia para nuestro plato.