Cocemos los huevos 10
minutos. Transcurrido ese tiempo los sacamos y pasamos por agua fría. Los
pelamos y los cortamos por la
mitad. Los colocamos en una fuente con una base de lechuguita
picada o escarola y reservamos las yemas.
Pelamos los langostinos y los picamos muy fino. Reservamos.
Picamos igualmente los palitos de
cangrejo y la lechuga.
Pelamos y troceamos pequeñita la
manzana añadiéndole un chorrito de limón para que no se oxide. La incorporamos
con el resto de ingredientes.
Con un tenedor trituramos las yemas
reservando dos de ella para decorar al final. Las yemas trituradas las unimos
al bol y mezclamos todos los ingredientes. Añadimos 3 cucharadas soperas de
salsa rosa y mezclamos muy bien.
Ayudándonos de una cucharita,
rellenamos las claras de los huevos y las vamos colocando en una fuente sobre
lechuguita muy picada para que no se muevan.
Ayudándonos de un colador, decoramos por encima los huevos con las yemas reservadas y encima de algunos huevos ponemos un langostino decorando.
Comenzamos
cocinando las castañas y para ello les hacemos un corte en la piel con un
cuchillo, las ponemos en un plato con un chorrito de agua y cerramos con papel
film. Introducimos en el microondas 2 minutos y medio, sacamos y pelamos.
Reservamos
En
una sartén ponemos dos dientes de ajo picados y a continuación cebolla y puerro
picados. Salamos y dejamos que se frían. Seguido incorporamos los champiñones
limpios y laminados y dejamos que se fría todo bien. Reservamos.
En
una sartén freímos los pimientos rojos cortados en tiras. Salamos y reservamos.
Una
vez abiertas las pechugas formando una plancha cada una, las salpimentamos y
colocamos encima de cada unala mitad de
la mezcla de champiñones formando una tira, 4 ciruelas pasas en fila y la mitad
de los pimientos rojos fritos.
Ayudándonos
de unos palillos comenzamos a formar un rulo con la pechuga y seguidamente con
hilo de cocina, las atamos bien para que queden prietas y no se salga el
relleno.
Lo
mismo hacemos con la otra pechuga, cambiando las ciruelas por salchicha de
Frankfurt.
Salpimentamos
por el exterior los rollitos y las pasamos por harina. Las freímos en una
sartén con aceite hasta dorarlas. Reservamos.
En
la olla ponemos aceite e incorporamos cebolla troceada, ajos en láminas,
zanahoria a rodajas, medio puerro y refreímos bien todo junto. Salamos y
vertemos el vino junto con las castañas. Dejamos que se evapore el alcohol y
añadimos el caldo de pollo para formar la salsa. Introducimos las pechugas.
Cerramos
la olla y cuando suban las 2 rayas de la válvula, bajamos el fuego al mínimo y
dejamos cocer 15 minutos.
Pasado
ese tiempo retiramos la olla del fuego y esperamos que salga todo el vapor para
abrir la olla. Sacamos
las pechugas y las dejamos enfriar para poder quitarles el hilo y los palillos.
Luego
las cortamos en rodajas de un centímetro aproximadamente y colocamos en una fuente.
Pasamos
por la batidora la salsa y rectificamos de sal si hiciera falta.
Presentamos
las rodajas de pechuga y acompañamos con la salsa poniendo en una jarrita por
si alguien desea ponerse más.
Calentamos
30 segundos la leche en el microondas. La sacamos y le agregamos la levadura
desmenuzada. Removemos bien y reservamos.
En
un bol ponemos la harina, la sal y la mezcla de leche que teníamos. Agregamos
el azúcar invertido y el yogur. Ayudándonos de las varillas de amasar,
mezclamos unos 10 minutos incorporando la mantequilla hasta conseguir una masa
lisa, aunque bastante pegajosa.
Tapamos
la masa con film y dejamos que fermente hasta que doble el volumen. Aprox. 1
hora.
Ponemos
la masa sobre la encimera y espolvoreada con un poquito de harina y la
aplastamos un poco. Dividimos la masa en 20 porciones de aproximadamente 25 g y
las boleamos ayudándonos de un poco de harina en las manos para formar bollitos.
Una vez formados todos los bollitos, cogemos cada uno, lo extendemos un poco y
le ponemos en el centro el queso. Cerramos bien y boleamos. Iremos dejando en
una fuente de horno con papel de hornear de manera que formemos un arbol.
Volvemos a tapar la fuente con film y dejamos fermentar nuevamente.
Pincelamos
los bollitos con mantequilla derretida y espolvoreamos sésamo por la
superficie.
Precalentamos
el horno a 200 grados e introducimos la bandeja a media altura bajando la
temperatura a 180 grados durante 15-20 minutos o bien cuando los bollitos estén
dorados. Sacamos del horno y con mantequilla derretida untamos nuevamente por
la superficie de los bollitos para darles brillo.